Concierto de aniversario
 

Personajes: 6
Escenografía: 1
Duración: 30 min.
Vestuario: actual.

Cuatro viejos fanáticos de Beethoven -quien simboliza para ellos la libertad, la paz y la alegría-, integran un cuarteto de cuerdas. Sucede que consiguieron, para el día siguiente, un concierto por televisión que anhelaban desde hacía mucho tiempo y esto hace que comiencen a ensayar con mucha ansiedad. Pero en la habitación de al lado de donde ensayan, está la mujer de uno de ellos, muriéndose. Los lamentos de ella y sus requerimientos, interrumpiendo el ensayo, enervan cada vez más a los viejos quienes oscilan entre tratar de ser indiferentes al sufrimiento de la mujer y la ira y la desesperación por no poder seguir ensayando. Por otra parte no interpretan, sino que simulan hacerlo, acción que provoca situaciones conflictivas entre ellos por no seguir perfectamente la música grabada.
La acción se va desarrollando de esta manera, hasta que aparece, sobre el final, el hijo, quien había ido a buscar remedios para la madre y, al volver, la encuentra maltratada físicamente.
Frente a los reclamos desesperados del hijo, que entra en escena con la madre malherida, terminan, en nombre de la libertad, la paz y la alegría, simbolizadas por Beethoven, matándolos a los dos.

Concierto de aniversario es una metáfora sobre la insensibilidad y la intolerancia de los grupos que intentan imponer "su" verdad y habla, también, del doble discurso al que nos tienen acostumbrados muchos grupos de poder. Doble discurso que ha hecho, además, que palabras como libertad, justicia, democracia, paz, que representaban valores indiscutibles para nuestra cultura, vayan quedando vacías de contenido.
Ganadora del Primer Premio Nacional de Dramaturgia, fue estrenada en 1983 en Teatro Abierto, y seleccionada para representar a Teatro Abierto en el Festival de Teatro de La Habana, Cuba, en 1984 y en el Teatro Municipal de Lima, Perú. También se representó, durante 1991, en Arizona, U.S.A., dirigida por David Foster. Fue editada por Editorial De la Flor de Buenos Aires, en el Tomo 2 de las obras de Eduardo Rovner.
Su versión más extendida: Cuarteto, de 75 minutos, fue estrenada en 1991 en el Teatro Municipal Gral. San Martín de Buenos Aires, con dirección de Sergio Renán. Después de una exitosa temporada de tres meses, en la que recibió muy buenas críticas, recibe el Premio ARGENTORES 1991 al mejor drama teatral del año.
 
1983 | Buenos Aires
   
 

Concierto de Aniversario
 
Elenco
José Manuel Tenuta
Jorge Petraglia
Aldo Braga
Hilda Bernard
Marcos Woinsky
Diego Flesca
Escenografía
Guillermo de la Torre

Dirección
Sergio Renán

Teatro
Teatro Margarita Xirgu, ciclo Teatro Abierto.
 
1991 | Buenos Aires
       
 

Cuarteto

Dirección
Sergio Renán

Teatro
San Martín, con el mismo elenco y escenografía de Concierto de aniversario


Cuarteto por Alberto Drago para "13/20"
Agosto de 1991

"(...)Esta es la historia de cuatro antihéroes reunidos por su pasión musical, devotos de Beethoven. Su mira cultural, ofrecer un concierto para beneficiar a la humanidad. De cómo el poder encuentra justificativos para legalizar su perversidad en aras de excelsos objetivos, mientras la vida humana es absolutamente secundaria en su enfermiza escala de valores"(...)

Cuarteto. (Parábola sobre el autoritarismo)
Por Alberto Catena - Revista Humor Nº 293

"(...) Por eso Cuarteto es más que una parábola sobre el autoritarismo, que es la lectura inmediata que generó en su primer contacto con el público. Es una reflexión sobre el sometimiento humano, el que se ejerce a las patadas o al resguardo de una sublime mentira. De allí su vigencia semántica, más allá de los valores propios de carácter artístico."(...)

Sergio Renán y una parábola sobre el poder
P or Luis Mazas - Diario Clarín - Junio de 1991

"El director explica (...) Te diría que es una pieza donde el concepto metafísico es clave. Los peligros que suelen tener ciertos tipos de características humanas están bien resueltos y todo se da a partir del contraste entre los valores esenciales del hombre y el autoritarismo"

Sergio Renán y un oscuro cuarteto
por Osvaldo Quiroga - La Nación - Junio de 1991

"(...)-Un acierto esencial de la obra- interviene Renán- consiste en elegir como representantes del totalitarismo a cuatro encantadores músicos. Ellos actúan en nombre de la paz, del amor, y de la alegría. Cuarteto es una parábola sobre el poder; una reflexión sobre el autoritarismo y algunas de las sutiles e hipócritas formas formas que elige para manifestarse. Pero su mérito esencial tal vez esté en lo singular del universo donde esa parábola se plantea: un grupo de músicos unidos por su común devoción a Beethoven. Frente a un villano salvaje o grosero es fácil experimentar una repulsa inmediata, pero aquí, en cambio, el espectador enfrenta seres encantadores que proponen cierta empatía. La posibilidad de generar una actitud crítica en el público depende así de porcentajes de reflexión mayores que los habituales." (...)

Metáfora y realismo en lúcidas propuestas
Por Jorge Lopapa- El día- Septiembre de 1991

"(...)La metáfora sobre el autoritarismo y la corrupción no ha perdido vigencia en la medida en que dichos parámetros reaparecen bajo las formas más directas o solapadas. En esos viejos músicos que rinden culto al genio de Beethoven y ensayan uno de sus cuartetos, se esconden los representantes de un orden que responde a oscuras formas de intolerancia, despotismo y crueldad. (...)"

Un Cuarteto espectacular
Río Negro. Cultura y espectáculos - Sofía Wachler- 3/7/91

"En la presente temporada teatral pocas obras son tan conmovedoras como Cuarteto de Eduardo Rovner, recientemente estrenada en el teatro General San Martín.
Sin lugar a dudas, Eduardo Rovner es un gran autor de teatro. Incisivo, mordaz y profundo, sus diálogos y caracterización de los personajes determinan que sus obras resulten siempre inusualmente actuales y comprometidas.
Lógicamente "Cuarteto no es la excepción, por el contrario. Estrenada en el epopéyico Teatro Abierto en 1983, representa una parábola sobre el poder: una reflexión sobre el autoritarismo y algunas de las sutiles e hipócritas formas que elige para manifestarse.
Dice Rovner respecto de "Cuarteto": "En todas mis obras aparece –además del humor- un conflicto que se plantea entre los afectos por un lado y los "grandes proyectos" por el otro; entre el deseo y los ‘deberes’ culturalmente impuestos. Estos imperativos, llevados a sus últimas instancias –justificadas muchas veces por los más altos ideales- suelen impulsar al hombre hacia la insensibilidad, la intolerancia y la crueldad con quienes tiene más cerca".
(...) La riqueza del texto se ve galardonada con las excelentes actuaciones que crean un clima que se va enrareciendo, matizado con toques de humor y sorna."

Músicos de cuarteto con cruel afinación
Página 12- Hilda Cabrera- 27/6/91

"(...) De entrada se intuye que estos personajes pueden por sí solos montar un infierno en miniatura. (...) Pero si bien es cierto que la atmósfera inicial hace presumir una catástrofe, el espectador no entra malamente a este infierno, porque el texto de Rovner tiene –astutamente- zonas de respiro, de humor negro negrísimo y hasta algunos toques pueriles para caracterizar a los personajes"

Un alerta que propicia la reflexión
Clarín - Luis Mazas - 22/6/91

Se ha presentado en la sala Casacuberta del Teatro Municipal San Martín, "Cuarteto", pieza de Eduardo Rovner que propone una potente reflexión sobre el autoritarismo y sus peligros siempre latentes.
(...) Todas las obras de Eduardo Rovner (...) son una celebración de la vida, una invitación a que participemos más de la aventura humana. Estos personajes excéntricos y hasta simpáticos que el autor dibuja en "Cuarteto", seducen hipócritamente para instaurar luego una suerte de himno a la locura, lo opuesto a las restricciones que nos dicta el sentido común.
(...) Esta pieza de Rovner abre una vez más el teatro a la vida, a la acción y al significado. Hay claros patrones de orientación y finalidad y el conocimientos es útil para ahondar en determinados misterios. La obra dramática de este autor nos muestra lo peor de que el mundo es capaz y no obstante canta a ese mundo (...). Más allá de las grotescas criaturas que se mueven en escena, la falacia y la falsedad están presentes. La falta de respeto por la dignidad de los demás y el desprecio por los derechos de la la persona, asumen el contraste y permiten asistir a una auténtica lección de memoria."

"El autoritarismo y sus máscaras temibles"
La Nación - Osvaldo Quiroga - 22/6/91

""Eduardo Rovner (...) ha escrito una obra cuyos significados trascienden la anécdota. Porque este cuarteto de simuladores, grotescos y despiadados, forma parte de quienes piensan que el mejor enemigo es el enemigo muerto.
(...) La historia sabe que Rovner habla de seres tristemente reconocibles. Pero la habilidad del dramaturgo consiste, precisamente, en evitar toda referencia directa a la realidad.
(...) Eduardo Rovner, acaso en su mejor obra, habla de ese feroz individualismo con genuino talento. Se trata de un teatro de imágenes y de diálogos perfectamente amalgamados. Si "Cuarteto" produce dolor –además de carcajadas- es por su enorme carga de verdad."
 
2003 | Montevideo
   
 

Elenco
Walter Reyno
Pablo Grimoldi
Ernesto Laiño
Enrique Álvarez
Javier Lasarte
Chela Fernández

Escenografía y vestuario
Osvaldo Reyno

Ambientación sonora
Fernando Condon

Dirección
Patricia Yosi

Teatro
Circular de Montevideo – Uruguay

Fecha de estreno

Marzo de 2003

Rovner: La proyección estética de un humanismo militante
“La pieza tiene valores alegóricos. Es una metáfora de toda forma de autoritarismo. Muestra como la representación de la violencia distorsiona la realidad a través de la intertextualidad expresionista y del absurdo en la composición de esos músicos fanáticos. Rovner maneja maravillosamente su virtud para desplegar su rico abanico de efectos de humor negro, lo cual convierte en Concierto de aniversario en una obra de artistas sinistros. En nombre de Beethoven y los más altos ideales se mata la pureza y se empuja la agonía hacia la muerte. El hombre se vuelve trivial y sus intereses son superfluos. Esta notable pieza representa la impronta de la experiencia social, su signología no se simplifica dentro de un esquema alegórico. La producción dramática de Eduardo Rovner es una ‘proyección estética de un humanismo militante’.”
Cristina Landó- Guía del Ocio

“Si se considera que el Teatro Circular de Montevideo es un asiduo frecuentador de autores argentinos, y que particularmente Eduardo Rovner viene cosechando nutridas plateas y aplausos en el Teatro de la Gaviota desde hace varias temporadas con Volvió una noche – pieza que, además, fue llevada, a los escenarios hispanoparlantes de Estados Unidos con la misma protagonista Lilián Olhagaray allí laureada-, no sorprende que este autor ocupe un segundo escenario montevideano con esta obra, que quien esto escribe tuvo oportunidad de ver en el Teatro Municipal General San Martín a principios de la década del ’90.
Su asunto presenta a cuatro músicos fanáticos de Beethoven, ocupados en ensayar un cuarteto que habrán de interpretar para la televisión celebrando el aniversario del genio de Bonn. El autor no deja deliberadamente en claro si los cuatro ejecutantes son profesionales imbuidos en su tarea o meros aficionados despistados, porque lo central no es el ensayo sino las connotaciones que Rovner dispara subrayando la lucha por el poder, el desinterés por el mundo que los rodea y por sus seres queridos, los excesos a los que pueden llegar en esa actitud, y otras interpretaciones que al espectador puede sugerirle un texto muy abierto que admite muchas lecturas. Así, no resulta ajeno el recuerdo de Ionesco, particularmente Las sillas, con el absurdo como fondo y forma de expresión escénica para conformar una tensa alegoría del egoísmo humano. Lo que sí resulto una grata sorpresa fue el cuarteto de actores que funcionan con una precisión de relojería y la firmeza con que la directora Patricia Yosi, en su segunda labor como tal (...) manejó un elenco prácticamente sin fisuras y un asunto con claro concepto de la intención del autor.”
Jorge Pignataro

“Esta pieza de Rovner posee una vigencia filosófica de infinitas dimensiones. Es el trasiego constante de la riqueza ala miseria, hace del individuo un objeto inmediato, tocable, sufriente. Concierto de Aniversario representa una metáfora dinámica de cualquier forma de despotismo. Sobre la base de una subyacencia intertextual expresionista y absurdista, que traza a esos músicos fanatizoides. Eduardo abre un abanico de humor negro cuya extensión sincretiza los sistemas teatrales articulando ángulos siniestros. Los principios básicos se vuelven vacuos y el hombre es un sujeto accesorio. La espléndida obra lleva la impronta colectiva social. Su potencial dramático- texto imagen- genera un compacto estructural y conflictivo que se yuxtapone al original que, hoy día se mantiene vivo en el marco democrático.”
Cristina Landó – Guía del Ocio

“Un clima opresivo se adueña de la sala dos del Circular, con un texto que habla de otros tiempos, pero también de cualquier tiempo. Si bien la simbología puede resultar algo simplista, no deja de tener seducción. Aquello de Mefisto de que el protagonista era solamente un actor para justificar cualquier acercamiento al nazismo puede ampliarse a estos músicos que aprovechan el arte para cometer sus tropelías, siempre en nombre del magno Beethoven, que en sus ideales andaba bastante lejos de estas criaturas miserables.”
Alfredo Goldstein